¿MEDICAR O NO MEDICAR?

Le escribo para hacerle una pregunta muy delicada. Estoy un poco confuso. A mi hijo de 5 años le han diagnósticado con Déficit de Atención e Hiperactividad. Las maestras se quejan todos los días. El doctor ha recomendado medicar,  pero mi esposa y yo estamos muy preocupados. ¿Qué usted opina sobre la medicación en los niños? 

Sr. y Sra. Rivera de Guaynabo, Puerto Rico, 11 de junio de 2007

Estimados Papás:

Que bueno que han visitado nuestra página y se han animado para escribirme en un tema de tanto interés para otros papás que nos visitan.

Antes que nada mi contestación es mi opinión personal según mi experiencia y lo que he estudiado, pero no soy doctora en medicina , ni conozco los pormenores de la situación de su hijo. Le doy una guía que yo utilizo, pero la debe compartir con su medico y profesionales de la salud que atienden a sus hijo y pedir su recomendación.

Es natural que este confuso. Vivimos en una sociedad altamente medicada y por lo tal es la norma que nos medicamos para todo. Por otro lado como padres nos preocupamos en los efectos de los medicamentos en nuestros niños. La desición de medicar o no la deben tomar los padres con toda la información sobre los medicamentos. Ni los maestros  ni nadie puede obligar a un padre en este respecto.

Las medicina son de grán importancia cuando las sabemos utilizar responsablemente, pero aún así, hay que estar conciente que aún la medicina más inofensiva, tiene efectos secundarios. Por lo tanto la utilización de un medicamento debe ser tomada pesando los pro y los contra.

No todos los niños con déficit de Atención, Hiperactividad e impulsividad requieren medicamentos. Puede haber algunos niños que en casos excepcionales en un momento dado requieran medicamentos por un tiempo. Pero mi experiencia en Kinder Plus me dice que son los menos. La mayoría de nuestros niños no son medicados. La mayoría de los niños mejoran signíficativamente en grupos pequeños, atención individualizada, un programa individualizado y con la cooperación entre la escuela, el hogar y los profesionales que atienden al niño.

Antes de medicar, hay que observar el comportamiento del niño, muchas veces este comportamiento es una reacción ansiosa a situaciones en el hogar y la escuela.

                                                                                                                                                               ¿Cómo es mi hogar?, ¿Los niños tiene una rutina saludable? ¿O se pasan el día viendo televisión y en la computadora?, ¿Hacen deportes o algún ejercicio? ¿Han brincado de cuido en cuido? ¿Han sido cuidados en la casa? ¿Cuanta atención se le brinda a los niños? ¿Les leemos cuentos? ¿Propiciamos actividades que se utilice la concentración y la memoria? ¿Disciplinamos saludablemente? ¿Somos demasiado complacientes, a veces en extremos irracionales? ¿Duerme sólo en su cama?, ¿Está entrenado para ir al baño a una edad apropiada? ¿Cómo les hablamos? ¿Qué tono utilizamos? ¿ Tomamos un tiempo para enseñarles valores como el respeto, la compasión, la tolerancia, la amistad, el amor  a la familia y a la escuela? ¿Cómo está la relación entre mamá y papá? ¿Han sucedido estreseantes en la familia?

         Sobre su salud: ¿ Ha sido evaluado para condiciones como la epilepsia, diabetes, tiroides, alergias, asma , ansiedad y otras? Que atención le damos a la alimentación de nuestros niños: son los "fast food" su alimento básico?

Sobre la escuela que asiste: ¿Han sucedidos eventos estreseantes en el salón de clase? ¿Demuestra el niño dificultad para aprender? Está en un grupo muy grande, en una escuela que el currículo va uno o dos años sobre la edad del niño. ¿Tiene la escuela un programa que atienda las necesidades emocionales, sociales y académicas del  niño?  

 Un comportamiento inadecuado muchas veces esconde: disfuncionalidad en el hogar, problemas de aprendizaje, de salud y como consecuencia mucha ansiedad en el niño. Muchas veces despúes de hacer este cuestionario descubrimos que haciendo unos cambios, los niños mejoran significativamente.

  Primero, en mi criterio personal, hay que agotar todos los recursos antes de medicar. En mi experiencia personal cuando los padres hacen el ajuste necesario muy raras veces hay necesidad de medicar. Las medicinas que se utilizan para controlar el comportamiento de los niños tienen efectos secundarios, asi que es mejor hacer los cambios necesarios que promoverán un comportamiento ordenado y armonioso en nuestros hijos. Tenemos que preguntarnos que estamos sembrando, para que cuando recojamos la cosecha no nos sorprendamos.

 De todos modos ninguna medicina es mágica, y aún si fuera necesario medicar, si no se hacen los cambios fundamentales, medicar es una perdida de tiempo, dinero y sobre todo de la salud de nuestros niños. La meta con un niño con problemas de comportamiento, o de atención e hiperactividad e impulsividad, es que él aprenda a controlarse por él mismo, asi que la meta en realidad es el camino.

 Tienen todo mi apoyo en esta ardúa tarea, no hay libro escrito sobre su hijo. Les deseo que tomen una desición informada para el mayor bienestar de su niño.

Gracias por haber escrito,

Aurora Calderón

 

 KINDER PLUS DEPUERTO RICO

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